Felíz navidad, Señor Wajeski!
Pasó la otra noche cuando veníamos de la escuela para nuestras casas, mientras caía aguanieve y nieve. Yo estaba haciendo mi truco usual de imitar al señor Wajeski, nuestro profesor de geografía. Por supuesto, los chicos, se morían de risa - puedo imitar la mayoría de nuestros profesores - pero a los chicos les encanta cuando hago al señor Wajeski, él es un idiota que siempre se tropieza y lo hago a la perfección. La manera que tropieza dejando caer sus libros en el pasillo, como tartamudea y cruza los ojos cuando trata de explicar algo.
Esta vez yo estaba poniendo posters para el baile de Navidad, Jimmy "accidentalmente" se chocó con él, esparciendo sus papeles por todos lados! Dejamos al petiso - bufón en el piso luchando por levantarlos. "Perdón, señor!" Se río Jimmy mientras se fué corriendo. Fue cool, él nunca se atrevió a gritarle a nadie, especialmente a nosotros.
Pero pasó. Quiero decir, escuchás esos cuentos estúpidos y cursis sobre cómo el amor te pega, como una bomba. Nunca los creí hasta ese momento, pero allí estaba ella, parada en la tienda de comestibles. Aunque estaba oscureciendo, sus ojos verdes resplandecían y ella parecía un ángel esperando para ser puesta en el árbol de navidad. Wow! Cabellos hermosos, largos y rubios, sonrisa hermosa y tímida - pero esos ojos! La había visto desde la distancia en la escuela, pero como siempre, me hice el cool y no tuve intenciones de enterarme de nada más. Así que me alejé de los chicos metiendo una escusa de que necesitaba entrar en la tienda.
Mientras me acercaba a ella, sus ojos miraron al suelo. Escuché un Tut! Y ahí estaba Cherry, parada detrás del mostrador, como protegiendo, mirandola. La Cherry! La Cherry quién había sido mi 12ava novia este semestre, una linda novia con quién jugué por un tiempo y después boté cuando me aburrí. Maldición, Me había olvidado de Cherry! Estaba mascando un chicle, y antes que me diera cuenta, había hecho un globo tan grande como para tragarme y mandarme a la luna. Luego se lo volvió a meter en la boca con la rapidez de una bala y dijo bruscamente: "Que querés?"'
"Probablemente todavía amarga desde nuestra ruptura", dije pensativamente. "Seis paquetes de galletitas Oreo y un paquete del más buen helado de "Ben & Jerry´s por favor." No sé porque dije eso, es como que salió, por lo menos le tomó a Cherry un minuto buscar las cosas en el fondo de la tienda, mientras yo tomaba el valor suficiente para hablar con mi ángel.
"Sos nueva aca, verdad?" dije
"Sip" contestó, tímidamente.
"Soy Zac, Cómo te llamas?"
Ella me miró sonriendo pero, justo cuando estaba a punto de revelarlo todo, Cherry apareció como una tormenta y tiró la bolsa con la compra debajo de mi nariz y dijo "Serán 8 dólares exactamente, gracias!" Estaba furioso, Cherry echó a perder el momento de la verdad. Mientras revolvía en mi bolsillo, me dí cuenta que había gastado todo mi dinero en una soda en la escuela.
Mi furia pronto se convirtió en absoluta verguenza y llamé a los chicos para que me ayudaran. "Por qué comprás helado con este clima, Zac?" preguntaron. "Escucha, quién es el líder de este grupo? Denme dinero!" Grité. Pagué y me escapé, sin atreverme en fijarme la total confusión en la que dejé a mi ángel. Cómo iba a pedirle que saliera conmigo si estaba en las garras de la víbora de Cherry? Ella probablemente le metió en la cabeza historias horribles sobre los problemas que nuestro grupo causó. Todo completamente falso, por supuesto.
Me pasé todo la noche del domingo soñando sobre mi ángel, y creando planes para invitarla al baile de Navidad. Por qué tengo que actuar como el duro siempre? Ella nunca confiaría en mi con mi reputación! Afuera podía escuchar villancicos, regalos envueltos y comentarios sobre el estado de las galletitas que cocinó para la Tía Maisie. Qué les pasa a las mamás con Navidad? Se ponen nerviosas y sienten pánico. A mi no me importaba si comía otro pavo o recibía otro regalo, todo lo que quería para Navidad es mi ángel. El Baile de Navidad sería en dos días, tengo que reunir el corage para acercarme a ella.
Todos en la escuela se han vuelto locos. Jimmy y los chicos están corriendo como Dumbos con hojas de muérdago, tratando de besar a cualquier chica en el pasillo.
"Vamos Zac, qué te pasa?" se quejó Jimmy, "ya no sos divertido!" "Salte de mi caso, querés?!" Contesté malumorado. Me incliné hacía atrás en mi silla en el comedor y soñé del día en que estaría junto a mi ángel. De pronto, un grito rudo, me trajó a la realidad como si una tonelada de pesas fueran tiradas desde El Empire State Building. Era Cherry. "Nooooo, No quiero carne, mujer tonta, soy vegetariana y pedí hongos!" La pobre cocinera estaba muy avergonzada y se disculpó. Oh no te preoupes, sería mejor que buscara yo misma los hongos desde afuera", chasqueó sus dedos. Y con eso se volvió y llamó a su amiga para que la siguiera. "Vamos Lucky, nos tenemos que ir."
Wow, no lo podía creer, sé ahora el nombre de mi angel: es Lucky. Si sólo mi deseo para esta Navidad se hiciera realidad, que seré afortunado (Lucky) también por tener una cita con la chica de mis sueños. Me pasé el día repitiendo Lucky una y otra vez a mi mismo, pensando un plan de como la invitaré a salir.
Decidí que le hablaría en los casilleros al final del día y si todavía esta en las garras de Cherry, haré que los chicos la distraigan mientras meto una nota en su bolsillo. Esa maldita perfecta de Cherry, hacer que una chica como ella ciude a los nuevos es algo que no creo. El día pasó tan lento, me recordó cómo se sentía esperando que llegara Santa Claus cuando era chico - una eternidad.
Finalmente, se hicieron las 3.30 y el timbre sonó pero fue inmediatamente tapado por todos como una tormenta en el corredor. Yo en cambio, fui para los casilleros, mi corazón palpitaba tan fuerte que pensé que si abría la boca para hablar, se saldría y empezaría a bailar por el pasillo y afuera en la noche de Navideña.
"Gracias a Dios," pensé cuando vi a Lucky llenando su mochila con el contenido en el casillero. Apresuré el paso pero antes de llegar, quién podría haber aparecido? El señor Wajeski. No pude oír lo que estaban hablado pero parecia que el señor Wajeski se había encariñado con ella.
"Erm, um, erm, Lucky," susurré, "te gustaría venir..." pero antes que pudiera hablar, la voz de Cherry se escuchó por todo el pasillo mientras caminaba hacia nosotros.
"Lucky! Lucky! Vení para acá, ahora!" Gritó ella.
"No, Cherry, ve para el hall, ahora!" alzó la voz el señor Wajeski. "Hay chicos nuevos esperando para ser llevados al gimnasio!" Wow! Nunca había oído al viejo Wajeski gritar así!
Me repuse y me volví hacia Lucky. "Lucky irías conmigo al Baile de Navidad?" Lucky miró hacía arriba y se asomó por sobre mi cabeza en dirección al señor Wajeski. Me dí vuelta y juré haberlo visto, pero lo dejé pasar.
"Si, me encantaría!" fue la dulce respuesta!. Y con eso hicimos los arreglos para encontrarnos la noche siguiente. Yo estaba en el cielo. "No puedo esperar a decirle a los chicos", pensé.
Me pasé horas y horas el día siguiente arreglándome, más por la alegría de mi mamá. Sentí pena por ella. Desde que papá murió ella ha estado muy sola y Navidad no es tiempo para estar solo. Pero, ha estado visitando a uno de sus amigos últimamente, quizás vaya allí después de dejarme en lo de Lucky. Estaba tan contento, que apenas podía concentrarme. De qué hablaríamos? Nos llevaremos bien? Mamá sacó el auto del garage y viajamos por 10 minutos en la nieve. Nunca antes había sentido tanto espíritu navideño y tenía que pararme a mi mismo de cantar mi rendición especial de "Jingle Bells".
Llegamos a la casa de Lucky y salté en la vereda. Ciudando de no resbalarme en la escarcha, y toqué el timbre. Lucky abrió la puerta y Dios, lucía fantástica.
"Wow, estás absolutamente hermosa," dije, sin poder contenerme. Sus ojos verdes estaban sonriendo mientras anunciaba adentro en la cálida casa.
"Nos vemos, papi!" Y con eso me tomó la mano y nos fuimos por el sendero.
"Dónde está tu mamá? Oh perdón, no quise entrometerme" dije, queriendo saber todo sobre ella.
"Oh, está bien," dijo dulcemente, "Mi mamá se mudó a Inglaterra y yo no quería ir asi que vine a vivir con mi papá."
Mi corazón se derritió un poco y no pude decir nada, asi que puse mis brazos sobre sus hombro y ella se acurrucó cerca, mientras íbamos para el baile. Ya podía decir que había sido la mejor Navidad de mi vida.
Cuando daban la vuelta a la esquina, la mamá de Zac, Davina chequeó su maquillaje en el espejo del auto, se bajó, y se dirijió a la casa de Lucky, tocó el timbre.
Momentos después, el señor Wajeski abrió la puerta y con una sonrisa generosa la invitó a pasar. "Bueno, eso resultó muy bien, verdad, cariño?" exclamó él. "Sin duda, Bob. Esperemos que estén tan felices por nosotros como lo estamos nosotros por ellos."
Y con eso el señor Wajeski, el padre de Lucky, tomó la mano de Davina y la guió a la puerta principal de donde colgaba una gran rama de muérdago. Ambos miraron y rieron.